La Biblioteca Británica permitirá la descarga digital de obras del siglo XIX

lunes, 8 de febrero de 2010

Más de 65.000 obras de ficción del siglo XIX en poder de la Biblioteca Británica podrán ser descargadas digitalmente, sin recargo, a partir de la próxima primavera, según el 'Sunday Times'.

Las personas que tengan el lector digital Amazon Kindle podrán acceder a los trabajos originales de Charles Dickens, Jane Austen o Thomas Hardy.

Este proyecto digital está financiado por el gigante informático Microsoft, cuyo aporte no ha sido revelado, pero la biblioteca se ha limitado a afirmar que se trata de "un monto muy generoso".

La directora de la Biblioteca Británica, Lynne Brindley, dijo al dominical que poner a disposición de la población "libros históricos de las estanterías tiene la posibilidad de revolucionar el acceso a los recursos de la mayor biblioteca del mundo".

Durante los últimos tres años, la firma Microsoft viene ayudando a la Biblioteca Británica a escanear los libros.

La biblioteca se ha concentrado en digitalizar los libros del siglo XIX porque los textos ya no tienen derecho de autor, pues éste expira setenta años después de la muerte del escritor.

La biblioteca confía en ampliar la digitalización a los libros de principios del siglo XX.

Un internauta chino. | AP

El número de jóvenes chinos adictos a Internet alcanzó los 24 millones en 2009, según el último estudio de la Asociación de la Juventud China para el Desarrollo de la Red (CYAND, por sus siglas en inglés).

Estos datos significan que uno de cada siete jóvenes internautas chinos es adicto a Internet, el doble de la medida registrada en 2005, según publicó el periódico oficial "China Daily".

"La encuesta destaca la preocupante situación del creciente número de adictos jóvenes a Internet", alertó Hao Xianghong, secretario general de la Asociación de la Juventud China para el Desarrollo de la Red, que entrevistó a más de 7.000 jóvenes para completar el estudio.

El gigante asiático alberga la mayor población cibernética del mundo, con 384 millones de usuarios y un crecimiento a ritmos anuales de un 30 por ciento.

Los chinos más jóvenes son los principales protagonistas del incremento, ya que un tercio de los internautas de este país es menor de 19 años.

Según las conclusiones de la encuesta, el 15,6 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 23 años es adictos y supone el grupo de riesgo más importante, aunque los autores del estudio también destacaron que el 8,8 por ciento de los niños de entre 6 y 12 años también muestran conductas de adicción.

"Necesitamos hacer más para ayudar a los adictos de entre 18 y 23 años, la mayoría de los cuales son estudiantes", reclamó Hao.

Para los expertos, un adicto a Internet es una persona que pasa en Internet como ocio más de seis horas de promedio diarias durante un período de tres meses.

Las autoridades chinas son conscientes de la magnitud del problema, como muestra el hecho de que Pekín añadió ya en 2008 la adicción a Internet a la lista de "desórdenes clínicos", con el alcoholismo y la ludopatía.

En la actualidad, en el gigante asiático existen al menos 300 organizaciones que se dedican a curar este tipo de adicción, y hasta ahora una de las formas de tratamiento se basaba en el uso de electrochoques (impulsos eléctricos de bajo voltaje).

Sin embargo, esta práctica se prohibió en julio después de que saliera a la luz que dos jóvenes murieron en esos centros tras recibir sendas palizas.

Siguiendo con Facebook: ¿Facebook Mail?

Con un alegre mensaje en el blog oficial, una pequeña fiesta y una noche de programación de sus empleados celebra Facebook su sexto cumpleaños. Seis años en los que han conseguido 400 millones de usuarios registrados y alrededor de 175 millones activos cada día. Pero Mark Zuckerberg, el fundador de la compañía, no se conforma ni siquiera con los últimos retoques en el diseño y las funcionalidades de su página. El joven multimillonario quiere más.

Su próximo objetivo, según cuenta Techcrunch es el correo electrónico. Facebook pretende convertir su sistema de mensajería privada en un servicio de 'e-mail' similar a los de Microsoft -Hotmail-, Google -Gmail- o Yahoo! -Yahoo! Mail-. El proyecto se llamaría de forma interna Titan y su objetivo sería desbancar a Gmail como el más innovador de la Red.

De ser cierto, Facebook se lanzaría a jugar con los mayores. Sería un nuevo actor en uno de los mercados más competitivos. Ofrecería soporte para correo POP e IMAP -es decir, acceso a través de programas externos o teléfonos móviles-, una interfaz web propia y supuestamente avanzada, direcciones con dominio propio -¿@facebook.com?- que coincidirían con el nombre del perfil escogido por el usuario -vanity URL- y sincronización con Facebook Connect, su sistema para permitir a los usuarios identificarse en sitios externos.

Características que no suenan mal a priori, sobre todo por la versatilidad de Facebook Connect, pero que no parecen suficientes para convertirse en un referente. Hoy, Google es el ejemplo de innovación y Yahoo! Mail el servicio más utilizado. Pero el correo electrónico es para un uso tan personal que es difícil quedarse con un modelo.

Facebook partiría con la ventaja de una base de 400 millones de usuarios y con todos los inconvenientes de una gran red social - cientos de contactos, páginas y grupos que pueden colapsar fácilmente el buzón de entrada-. La gran pregunta que deberían hacerse sus directivos en Palo Alto es por qué los internautas entran en el sitio y enfocarse en esa dirección. Quizás añadir un servicio de 'e-mail' a un servicio que ya tiene un exceso de mensajes no sea la mejor idea.

Facebook se rediseña, otra vez

Sucede de cuando en cuando, entras en tu Facebook y no se encuentra nada en el mismo lugar. La red social cambia sin demasiado aviso, siempre con la intención de hacer más sencilla la navegación y con iconos y menús acordes a la moda.

Desde hace un par de días, los usuarios van encontrando por sorpresa la nueva disposición de la página principal, perfiles y aplicaciones. Nada más entrar dicen que con esta evolución se apuesta por: "Un diseño simplificado que proporciona acceso fácil a tu experiencia en Facebook". Este rediseño coincide con el sexto aniversario del popular sitio.

Jing Chen, autora del blog corporativo, razona la evolución: "Para la página inicial hemos probado en los últimos meses diseños diferentes que mejorasen la navegación y facilitasen el uso de las funciones más populares. Hoy empezamos a poner en marcha las actualizaciones de navegación que os ayudarán a encontrar lo que buscáis en Facebook. Ahora, desde los menús de arriba y de la izquierda podrán ver rápidamente lo que es nuevo e importante".

Las fotos y los eventos próximos ganan relevancia con un panel propio en el que aparecen los nuestros y los de los contactos que deciden compartir esa información. El chat, una de las aplicaciones estrella también ha experimentado mejoras. Todos los contactos aparecen en un menú desplegable, como hasta ahora en la esquina inferior derecha. En cambio, las personas con que se 'chatea' con más frecuencia salen como conectados en la columna de la izquierda.

La Red espía tus movimientos

Internet, como red de redes sobre la que no gobierna nadie, no conoce fronteras. Pero los regímenes autoritarios, sí. Países como China e Irán han invertido verdaderas fortunas en tecnologías para poner coto a la libertad de expresión en sus conexiones a la Red. Ya no se limitan a cerrar páginas o censurar resultados en motores de búsqueda. Ahora son capaces de espiar al internauta a través de sus proveedores de conexión. Leen sus correos electrónicos y blogs restringidos y controlan al detalle qué páginas visitan. Esa tecnología acaba con la intimidad en la Red. Y no sólo la aplican los Gobiernos no democráticos. Proveedores de Internet de Estados Unidos la utilizan para combatir lo que consideran piratería.

Existe en Internet un nuevo telón de acero cibernético, que separa a los países que respetan la libertad democrática en la Red de los regímenes que la silencian para imponer doctrinas políticas. Lo ha dibujado meticulosamente la organización privada Reporteros Sin Fronteras, que en un informe de marzo del año pasado identificó a los 12 "enemigos de Internet": Irán, China, Cuba, Egipto, Corea del Norte, Siria, Túnez, Arabia Saudí, Vietnam, Myanmar, Turkmenistán y Uzbekistán.

Uno de los métodos más sofisticados para censurar la Red lo ejerce Irán. El Gobierno de aquella nación ha suprimido miles de blogs en los que jóvenes reformistas informaban de las protestas callejeras en contra de la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad. En un país donde no hay libertad de expresión y donde, según un informe de 2008 de la Universidad de Harvard, existen unos 60.000 blogs, aquellos testimonios han sido una valiosa ventana al descontento social que sacude al régimen.

La detención de blogueros es moneda corriente en Irán, y no sólo desde el año pasado, el de las polémicas elecciones presidenciales. A Roozbeh Mirebrahimi le detuvieron en 2004, cuando los reformistas todavía gobernaban el país. Este periodista y bloguero osó escribir en su página web sobre asuntos incómodos para el Gobierno, como las elecciones parlamentarias de 2004, en las que el Consejo de Guardianes prohibió presentarse a miles de candidatos reformistas, o la muerte de la periodista canadiense-iraní Zahra Kazemi, en pleno interrogatorio por parte de la policía iraní.

Pasó dos meses en prisión y fue puesto en libertad bajo fianza. Huyó a París y, en ausencia, fue condenado en febrero del año pasado a dos años de cárcel y 84 latigazos. Hoy, desde el exilio en Nueva York, cuelga en su blog, IranDarJahan, noticias internacionales traducidas al farsi. "En los últimos años, el Gobierno ha gastado mucho dinero en adaptar sus controles a las nuevas tecnologías", explica. "¡Incluso tienen un ejército cibernético para perseguir a ciberperiodistas y blogueros! Antes no sabían nada de la red. Hoy es un medio imprescindible para reducir a los reformistas".

Otros no viven para contarlo. Es el caso del joven Omidreza Mirsayafi, fallecido el pasado mes de marzo en la temida prisión Evin, en Teherán. La versión oficial: se suicidó tomando pastillas para dormir. Su familia, sin embargo, dijo a Radio Farda, una radio en farsi patrocinada por el gobierno norteamericano, que Mirsayafi sufría problemas cardiovasculares y que sus guardas se negaron a someterlo a un examen médico adecuado. Murió encarcelado, posiblemente de un paro cardiaco.

El 2 de noviembre de 2008 se le había juzgado y condenado a la pena máxima de dos años que conlleva insultar al fallecido líder supremo de la revolución, Ruhollah Jomeini, padre de la república islámica. Su delito: haber escrito dos artículos satíricos sobre su país en su blog, Rooznegaar, dedicado en su mayoría a comentar las artes de su país.

Según dijo él mismo a la organización Reporteros Sin Fronteras: "Soy un bloguero cultural, no político. De todos mis artículos, sólo dos o tres eran satíricos. No quise insultar a nadie". Es más, Mirsayafi se sentía seguro porque su blog estaba restringido a algunos amigos. Pensaba que el Gobierno no podía leer su diario, escrito sólo para un puñado de personas que debían registrarse y ser autorizadas por él para acceder al blog. Fue un error. Porque si hay algo en lo que el Gobierno de Irán es sofisticado es en leer correos privados y páginas supuestamente protegidas.

Para ello cuenta con un control total sobre sus conexiones a Internet. Expertos en ciberseguridad afirman que Irán dispone de una sofisticada tecnología conocida como Inspección Profunda de Paquetes, que utilizan otros regímenes, hermanos en represión, como China, para controlar a individuos sospechosos.

El verano pasado, el diario The Wall Street Journal publicó que las empresas europeas Nokia y Siemens habían vendido esa misma tecnología a Irán. Un portavoz de ambas empresas niega este extremo. "Le vendimos a Irán la capacidad de controlar llamadas de móvil en redes 2G, dentro de un servicio de redes más amplio", explica. "No vendimos acceso a Internet en Irán y por lo tanto no podemos ofrecer allí la capacidad de interceptar correos o información de Internet". El año pasado, ambas empresas abandonaron sus negocios en aquel país.

Lo cierto es que Irán puede ejercer esa capacidad, de inspeccionar los mensajes en la Red, sin la ayuda de empresas extranjeras, sólo con el control estatal de las conexiones. Internet funciona como una red de puertos conectados a sistemas autónomos, pequeñas redes que se unen en una gran red de redes no gobernada por nadie. Cada proveedor de una de esas redes se compromete a facilitar, en principio, que cada puerto, desde su dirección IP, comparta información (correos electrónicos, intercambio de archivos, visitas a páginas web) con otros puertos, en cualquiera de las demás redes autónomas.

Cuando es un Gobierno no democrático quien controla esos puertos, puede interferir en la navegación de sus usuarios. Puede prohibir la comunicación entre dos o más puertos. Puede desconectar a internautas. O puede aplicar la censura a su antojo, con aquellos sofisticados programas informáticos, espiando los paquetes que transmiten la información en la Red.

Esos paquetes de información, llamados datagramas, son como pequeñas cartas. Tal y como explicó el ingeniero y padre de Internet David P. Reed ante el Congreso de EE UU en julio de 2008, "cada carta tiene un sobre que contiene una información en su exterior con sólo cuatro elementos: una dirección de envío, un remite, un identificador de protocolo y algunos marcadores que indican cómo se distribuye el mensaje mientras se transporta en la red. El contenido de cada mensaje se guarda dentro del sobre. Ese contenido sólo es relevante para quienes lo envían o reciben".

En ciertas redes, como las que controlan los ayatolás, los carteros tienen permiso para abrir los sobres y leerlos. Así de sencillo. "El término Inspección Profunda de Paquetes se inventó para describir sistemas que inspeccionan en tiempo real y utilizan contenido de dentro de esos sobres", explica Reed. "Es una tecnología que puede ser explicada como los dispositivos que se instalan en camiones, aviones o almacenes de las empresas de mensajería que pueden examinar rápida y eficazmente qué hay dentro de cada paquete, con rayos X o tal vez llegando a abrir el paquete".

"Es un sistema muy sofisticado de espionaje", explica Justin Brookman, del Centro para la Democracia y la Tecnología, que fue jefe del departamento de Internet del fiscal general de Nueva York. "Hay formas mucho más accesibles de censura, al alcance de cualquier Gobierno. Por ejemplo: China simplemente le debe decir a Google o a Yahoo qué páginas esconder o qué términos silenciar. Y si no cumplen, ordena a los proveedores de Internet nacionales que prohíban esos sitios web".

Ahora, después de un ataque sufrido en sus servidores en diciembre, Google ha dejado abandonar la censura en China. Ha tardado cuatro años en tomar esa decisión. Y tres desde que el periodista Shi Tao acabó en la cárcel con la inestimable ayuda de otro gigante de la Red norteamericano, también con intereses en China: Yahoo.

En 2004 el Gobierno de Pekín prohibió mediante decreto que los periodistas informaran del 15 aniversario de la masacre de la plaza de Tiananmen, en la que murieron unas 3.000 personas. Para ello, difundió una nota secreta a diversos medios, entre ellos la revista Actualidad Empresarial, donde trabajaba Tao. En una reunión de la redacción se reveló la existencia de ese decreto y se anunció a los periodistas que era confidencial y no se podía informar de su existencia. Tras la reunión, Tao envió un correo revelando la existencia de la ordenanza a Hong Zhesheng, de la Fundación por un Asia Democrática, en Nueva York. Usó su cuenta de correo personal de Yahoo.

Cuando el Gobierno chino pidió a Yahoo información sobre aquella filtración, Yahoo cumplió. Y no se quedó corto en la información que puso al alcance de los policías. Esta es una prueba que se cita en el veredicto de la corte criminal de la provincia de Hunan que condenó a Tao a 10 años de cárcel en 2005, según una traducción de la organización privada Global Voices: "Yahoo Holdings (Hong Kong) Ltd., confirma que la dirección IP 218.76.8.201, a las 23:32:17 p.m. del 20 de abril de 2004, el usuario correspondiente se conectó con la línea de teléfono 0731-4376362 situada en el edificio de Actualidad Empresarial en Hunan; dirección: 2F, Edificio 88, Nueva Villa de Jianxiang, Disitrito de Kaifu, Changsa". Más precisión, imposible. Tao ya ha pasado en la cárcel cinco años.

El Congreso de EE UU abrió una investigación y la Cámara de Representantes interrogó al entonces consejero delegado Jerry Yang y al Consejero General Michael Callahan. "Si piensan ustedes que nuestros dos testigos están incómodos hoy aquí, sentados en esta sala con aire acondicionado y rindiendo cuentas por los actos serviles e irresponsables de sus acciones, imagínense la vida de Shi Tao, que está pasando 10 largos años en una mazmorra china por intercambiar información públicamente", dijo entonces el ya fallecido representante demócrata Tom Lantos.

Yang, máximo responsable de la empresa, no nombró en su testimonio a Tao ni una sola vez. Es más, dijo: "Aun creemos en seguir presentes en China. ¿Por qué? Hoy en día, a pesar de las ampliar limitaciones en asuntos políticos sensibles, los ciudadanos chinos saben más que nunca sobre asuntos de salud pública local, causas medioambientales, política, corrupción, derechos de los consumidores, empleo e incluso relaciones internacionales".

Y mientras, Tao en la cárcel. Y Yahoo ya sin poder hacer nada. En 2005, tras el arresto de Tao, la empresa matriz vendió Yahoo China a una empresa local, Alibaba, de la que, a su vez, compró acciones. Ahora es Alibaba quien censura Yahoo en chino, y en la sede de Yahoo en EE UU no tienen, ni siquiera, que lavarse las manos, en su papel de mero "accionista minoritario", como se presentó Yang -que ya no trabaja en la empresa- al Congreso en 2007.

El Congreso de EE UU lo tenía entonces fácil para condenar públicamente a Yahoo por su colaboración con el régimen chino. Pero la clase política de EE UU no lo tuvo tan fácil cuando el problema apareció en casa. En 2005 se supo que el ex presidente George Bush autorizó en 2001 a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) que interceptara las comunicaciones de Internet de individuos investigados por supuestas actividades terroristas, sin necesidad de autorización judicial previa. Y para ello, la NSA contó con la Tecnología de Inspección de Paquetes y la ayuda de operadoras de telefonía nacionales como AT&T.

El programa duró seis años. En 2007, Bush ordenó a su fiscal general (ministro de justicia) Alberto Gonzales que retirara aquella autorización a la NSA, ante las críticas de políticos y grupos civiles. La Fundación Frontera Electrónica, sin embargo, había presentado una demanda colectiva contra AT&T en 2006 por violar las cláusulas de privacidad firmadas con sus clientes. No importó. Bush, antes de dejar la Casa Blanca, en 2008, firmó un decreto en el que concedía inmunidad retroactiva a las empresas de telefonía que hubieran participado en aquel programa. En 2009 un juez de California desestimó la demanda.

Aquello, sin embargo, abrió los ojos a muchos ciudadanos: la inmensa mayoría de proveedores de Internet en EE UU disponen de esa misma tecnología que tantos estragos causa en China o Irán. Y la usan. "Hay usos de la Inspección de Paquetes que son legítimos, de acuerdo con la ley, como cuando la seguridad nacional está en juego o cuando se trate de luchar contra la piratería o ataques de hackers. En esos casos su uso es legal", explica el abogado Brookman, del Centro para la Democracia y la Tecnología.

Las empresas usan, es cierto, esa tecnología, pero con fines, aseguran, puramente legales y comerciales. Acceden a esos sobres de información y si descubren que el usuario está enviando paquetes que contienen archivos descargados a través de un programa de intercambio de archivos P2P, potencialmente ilegales, pueden ralentizar la conexión. Lo hacen, aseguran, para poder ofrecer servicios de máxima calidad y para que la Red no se colapse, hundida por canciones y películas compartidas ilegalmente.

La Comisión Federal de Comunicaciones, en 2008, desautorizó a uno de los mayores proveedores de Internet de EE UU por ese mismo motivo en un informe: "Se nos encargó que consideráramos si Comcast, proveedor de banda ancha a través de cable, está interfiriendo selectivamente sobre ciertas conexiones de programas de P2P. Aunque Comcast asegura que debe hacerlo necesariamente para combatir la congestión de la Red, nosotros concluimos que esas prácticas, discriminatorias y arbitrarias, coartan la existencia de un Internet abierto y accesible y no conforman una gestión de redes razonable".

La profesora de derecho de la Universidad de Santa Clara Catherine Sandoval considera que se trata de una práctica que entraña serios riesgos y puede llevar a infracciones de la ley. "Comcast dice que sólo accede a la información que está en el encabezado, en los sobres de esos paquetes, para discriminar qué información es legítima y cuál no", explica. "Pero no puede saber si dos personas que intercambian archivos P2P están enviándose documentos de trabajo o archivos personales, totalmente legales, a menos que entre dentro de esos sobres y tenga acceso a la información".

"Los proveedores de Internet están demonizando una serie de programas, como BitTorrent, y con ello pretenden hacer lo que les venga en gana a la hora de gestionar las conexiones que ofrecen a sus clientes. Y claro, utilizan una tecnología que se usa en Irán y en China para otros fines, y que encierra en sí misma las posibilidades de inspeccionar totalmente las comunicaciones en la Red e infringir la legislación vigente sobre derecho a la privacidad".

Al fin y al cabo, incluso los robots de Google leen los correos electrónicos que se envían y reciben a través de su servicio de correo, Gmail, para incluir en ellos publicidad relevante y de supuesto interés para el internauta. El de Internet es un mundo todavía caótico, con normas vigentes en unos países y totalmente ausentes en otros. Diversas técnicas de censura campan a sus anchas en países totalitarios. Pero toman la forma de control legal del tráfico de Internet en países que respetan el libre mercado y la libertad de información.

'Ley antidescargas', las espadas siguen en alto

viernes, 5 de febrero de 2010

El Consejo Fiscal abordará en una sesión el próximo martes los aspectos más polémicos del anteproyecto de ley de Economía Sostenible relativos al cierre de webs y elaborará un informe que no será vinculante. Así lo ha anunciado el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, durante su intervención en unas jornadas sobre las leyes en Internet celebrada en el Colegio de Abogados de Madrid, en la que ha reconocido la obligación de los juristas a garantizar los derechos constitucionales de los ciudadanos en el mundo de Internet. Esta elaboración del informe por parte del Consejo Fiscal es un procedimiento habitual en la tramitación de los proyectos de ley y no tendrá un carácter vinculante, sino meramente informativo. "Los juristas debemos explicar a los ciudadanos los derechos y libertades. Los ciudadanos no pueden ser esclavos de la tecnología", según Conde-Pumpido. Asimismo, ha alertado sobre los "riesgos serios" a los que se enfrenta la sociedad debido al aumento de la cibercriminalidad. "El mito del gran hermano a veces es una amenaza demasiado parecida a la realidad". En este sentido,a lo largo del año pasado se incoaron 253 procedimientos por delitos informáticos, 65 de los cuales fueron casos de pornografía infantil y 12 de ellos por robo de los datos bancarios. "Los jueces nos esforzamos por acercarnos al nuevo mundo que está surgiendo, pero también buscamos los puntos de riesgo. Nos ha costado siglos consolidar los derechos fundamentales y ahora hay que garantizarlos". En este sentido, ha afirmado que habrá que valorar los intereses del conjunto de la sociedad evitando una "oligarquía" que pretende inclinar la balanza en favor de quienes "ostentan determinados medios".

La Coalición de Creadores ha pedido que la Comisión que decidirá sobre el cierre de páginas webs no tenga representantes de las entidades de gestión a las que representa, pero si "expertos independientes". Así lo ha manifestado el representante de la Coalición, Andrés Denis, durante su intervención en las jornadas sobre las leyes de Internet que se han celebrado en el Colegio de Abogados de Madrid. Según Denis la valoración de la Coalición respecto al anteproyecto de Ley de Economía Sostenible es "positiva" aunque desconoce si se trata de "un paso definitivo para terminar con las descargas ilegales". La Coalición de Creadores no apostó por una sección segunda de la comisión que decidiese sobre el cierre de webs sino que prefería que fuese un organismo como la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT). No obstante,esta opción fue descartada porque los operadores no habrían estado de acuerdo. El director general del Weblog, Julio Alonso, ha asegurado en el debate que la legislación propuesta por el Gobierno no va a ser aplicable en caso de ser aprobada. Alonso fundamenta esta postura en la rapidez de los avances tecnológicos, que permitirán a las páginas web que infringen la norma, por ejemplo, "irse a otros países o utilizar cien mil maneras para saltarse los bloqueos". "Incluso si se pudieran cerrar todas las páginas seguiría habiendo intercambio de archivos y aunque acabemos con las descargas, la época de oro de la industria no va a volver". Alonso ha asegurado que "todo el mundo que trabaja en Internet está en contra de la propuesta impulsada por la Coalición de Creadores, independientemente del arco ideológico al que pertenezca". "Esto es una aberración".

Reunión

Las asociaciones de usuarios de Internet y la Coalición de Creadores se han reunido el jueves en el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (CATSI) para defender sus posiciones sobre las propuestas del Gobierno contra la piratería en la Red. En la reunión, los internautas censuraron la disposición adicional incluida en el borrador de la Ley de Economía Sostenible, mientras que los creadores defendieron su necesidad. Durante la reunión, celebrada en Madrid y que ha contado con la presencia de sindicatos, consumidores y empresas de telecomunicaciones, las asociaciones de Usuarios de Internet (AUI) y de Internautas (AI) han insistido en solicitar la "derogación" de las propuestas recogidas en el proyecto de ley, así como la "eliminación" del canon digital promovido por el Ejecutivo. Según el presidente de AI, Víctor Domingo, la mayoría de los asistentes instaron al Gobierno a que retire sus propuestas contra la piratería en Internet. "La opinión mayoritaria, desde televisiones a radios y desde empresas a sindicatos, ha sido retirar la disposición, que es inoportuna y no cabe en la Ley de Economía Sostenible". Asimismo, Domingo ha afirmado que los usuarios tienen "serias dudas" sobre esta disposición, ya que, en su opinión, el Gobierno "podría tener manga ancha para cerrar páginas web o incluso espiar a internautas". "Eso ha quedado patente durante la reunión". Según el presidente de AI, las asociaciones de internautas presentaron al CATSI 22.000 firmas contra las medidas promovidas por el Gobierno.

Por su parte, el director de la Coalición de Creadores, Joan Navarro, ha asegurado que "la mayoría de los asistentes al consejo" apoyan la disposición del Gobierno "para solucionar el problema de la piratería digital", aunque augura que estas medidas "no solucionarán todos los problemas de los creadores ni de la propiedad intelectual en el país". "No hay un rechazo mayoritario a la disposición. Los sindicatos y empresas sólo pidieron mayor concreción al Gobierno, pero son conscientes de las necesidades de los creadores. Sólo los internautas han puesto en duda la defensa de la propiedad intelectual". Según Joan Navarro, desde hace seis años, España se encuentra entre los países con "mayor piratería digital en el mundo". "Además, solucionando este problema se puede llegar a crear entre 15.000 y 30.000 puestos de trabajo" en el país.

Ya hay dos condenados por la vía penal por mercadear en Internet con archivos de películas sin el permiso del titular de los derechos. El Juzgado de lo Penal de Vigo ha condenado a una pena de un año de prisión y a una indemnización de cerca de 2.000 euros al dueño de una empresa de páginas web de streaming (visionado en tiempo real sin necesidad de descargar el archivo) de películas y series. Se trata de la primera vez que se condena a una página de este tipo. Hace un año, un juzgado de La Rioja condenó al dueño de la web infoPSP a seis meses de cárcel y al pago de 4.900 euros por lucrarse mediante una web

que ofrecía enlaces para descargar sin autorización películas y videojuegos, protegidos con derechos de autor.

En ambos casos, se trata de sentencias de conformidad, es decir, que el acusado ha llegado a un acuerdo con las productoras demandantes para aceptar la pena con el fin de no alargar el juicio, y enfrentarse posiblemente a penas mayores. Tampoco ninguno de los condenados ingresará en prisión, ya que no tenían antecedentes penales.

Los hechos se remontan a diciembre de 2006, cuando una serie de productoras denunciaron a tres páginas web que ofrecían películas para su visionado online al precio de un euro, con una compra mínima de 10 películas. Las páginas www.simonfilms.tv, www.siglox.com y www.maxivideos.tv, eran propiedad de la entidad Simon Films, con domicilio en Vigo, cuyo gerente y administrador único ha sido condenado ahora. Las páginas recibían visitas también desde México y otros países hispanoamericanos por lo que también se iniciaron acciones en el país citado.

Por otro lado, la Audiencia Provincial de Valencia, que ha vuelto a estimar otro recurso de la acusación particular ejercida por las compañías cinematográficas y de videojuegos contra la web www.divxonline.com dedicada al intercambio de contenido audiovisual (películas, series y videojuegos).

El auto señala de forma expresa que "no puede descartarse en la instrucción el ánimo de lucro en el encausado pues la exhibición del material tenía la función de enriquecerse con las obras ajenas gracias a la publicidad", según la Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual (FAP).

Fallo en Australia

Sin embargo, los vientos soplan en otras direcciones. Un juez australiano ha desestimado la demanda de 34 productoras cinematográficas, entre las que están las filiales locales de Universal Pictures, Warner y 20th Century Fox, que habían denunciado a la compañía iiNet por haber violado supuestamente sus derechos de propiedad intelectual.

Además, muchos expertos creen que el dictamen del magistrado del Tribunal Federal Dennis Cowdroy sentará jurisprudencia permitiendo eximir de responsabilidad a proveedores de Internet en todo el mundo por las acciones ilegales que sus clientes realicen a través de sus sistemas.

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