Polaroid Vuelve

martes, 12 de mayo de 2009


La empresa, famosa por sus cámaras fotográficas instantáneas, ha vuelto a reaparecer con un modelo llamado Polaroid Two que incluye una pequeña impresora y que al igual que su predecesora imprime las capturas nada más haberlas realizado.

En el Reino Unido ya se está vendiendo este nuevo modelo de Polaroid que cuesta 229,95 libras esterlinas y que incluye 10 hojas de papel especial para su uso con la cámara fotográfica con “revelado instantáneo” de Polaroid.

Se trata de un modelo de 5 Mpíxeles que imprime imágenes a 300 dpi en el papel fotográfico Zing con un tamaño de 3×2 pulgadas. Obviamente necesitaremos comprar más papel para ir imprimiendo las capturas que nos interesen, y aquí es donde llegan las malas noticias, porque el papel es bastante caro: 18 libras por 70 hojas.


El pasado sábado la red informática de los Hospitales públicos de la Comunidad de Madrid ha sido infectada por un gusano que ha afectado al acceso a analíticas, historias clínicas, Internet, impresoras etcétera. El domingo se había arreglado el sistema de ordenadores críticos así como los servidores, pero el resto de equipos seguían inutilizables.
El Blog de APISCAM (Asociación de Profesionales de Informática de la Sanidad de la Comunidad de Madrid) ha reflejado la noticia que según parece empezó el pasado viernes a dar señales de vida. Las implicaciones de dicho problema informático son varias y, si de por sí, la sanidad pública está saturada, con este tipo de problemas no ha mejorado. Veamos qué implicaciones ha tenido:

El virus es, según la Herramienta de Detección de Software Malintencionado de Microsoft, el denominado Backdoor:Win32/IRCbot.gen!k. Por lo que he encontrado aprovecha una vulnerabilidad DNS de los ordenadores con Windows basados en NT.
Se ha caído TODA la red del Hospital y por lo visto ha afectado a la gran mayoría de hospitales de la Comunidad Autónoma de Madrid. Los sistemas que funcionan con UNIX no se han visto afectados.
El problema parece haber pillado por sorpresa a la Sanidad de la Comunidad de Madrid y ha causado retrasos y aglomeración de gente en los hospitales

Las mujeres sufren más timos online que los hombres


Según una encuesta de consultora Javelin Research realizada a 808 adultos estadounidenses, del orden de la mitad de los mismos había sido estafada online. La separación por sexos de los mismos dejó la balanza ligeramente inclinada hacia el lado de las mujeres con un 58% del total. No es el único estudio que apoya dicho resultado.
La firma Affinion Security Center ha realizado otro estudio en el que se muestra que un 17% de las mujeres que habían sido estafadas afirmaron haber perdido una cantidad superior a 1.000 dólares. En el caso de los hombres la proporción de timos de cuantía elevada no llegó al 10%.

El estudio ha sido llevado a cabo en Estados Unidos y ha mostrado que las mujeres están más preocupadas que los hombres en relación a las estafas. Lo achacan a que en la mayoría de casos en Estados Unidos son las que toman la decisión final de compra dentro del hogar.

¿Qué pasaría si realizaran una encuesta similar en España, habría diferencias notables en cuanto a sexo?

No al corte de internet sin resolución judicial

jueves, 7 de mayo de 2009


El pleno del Parlamento Europeo tumbó la reforma del sector de las telecomunicaciones en la que venía trabajando la UE durante casi dos años por considerar que no incluye suficientes garantías para el corte del acceso a Internet.

Los eurodiputados pidieron que la normativa comunitaria exija una autorización judicial previa para cualquier interrupción del servicio que pueda producirse como sanción por descargas ilegales de contenido protegido por derechos de autor.

Con esta exigencia, la Eurocámara pretende frenar iniciativas como la ley francesa contra la piratería en internet promovida por su presidente, Nicolas Sarkozy. De acuerdo con esta ley, una autoridad administrativa estará facultada para cortar de dos meses a un año el acceso a la Red a quienes realicen descargas ilegales.

Los parlamentarios se rebelaron contra el acuerdo alcanzado la semana pasada entre los Gobiernos de los Veintisiete y representantes de la propia Eurocámara. El texto de compromiso final suprimía la exigencia de una autorización judicial previa para el corte de acceso. Se limitaba a señalar simplemente que cualquier medida que se tome respecto a los usuarios debe respetar sus derechos y libertades fundamentales y debe ser recurrible ante los tribunales.

Los eurodiputados desautorizaron este acuerdo al aprobar -con 407 votos a favor, 57 en contra y 171 abstenciones- una enmienda que exige una orden judicial para que un proveedor pueda restringir el acceso a internet. Esta era la posición que había mantenido el Parlamento desde el primer voto del paquete en pleno y a la que renunciaron los negociadores la semana pasada para llegar a un acuerdo con los Gobiernos.

La introducción de esta enmienda rompe el compromiso con los Veintisiete y el objetivo que se había marcado el Consejo y el Parlamento de aprobar la reforma de las telecomunicaciones antes de que se disuelva la Eurocámara. A partir de ahora se abre un periodo máximo de ocho meses para que los Gobiernos y el nuevo Parlamento que salga de las elecciones de junio traten de alcanzar un nuevo acuerdo en conciliación. Si no se llega a este pacto, la reforma de las telecomunicaciones quedaría enterrada.

Noticia enviada por DUNCAN JACQUES

Llega el 'chip' de grafeno

lunes, 4 de mayo de 2009


Primero fue el cobre. Este material permitió transmitir información de un punto a otro. Después llegó el germanio del transistor original, creado en los laboratorios Bell. Empezaba la era de la informática pero, como el material era inestable, fue sustituido por el silicio, el semiconductor con el que se fabrican los microprocesadores desde el siglo pasado.
El reinado del silicio está llegando a su fin. No sufran, ya tiene sustituto y se llama grafeno. En 15 o 20 años ordenadores, móviles, sensores y otros equipos electrónicos serán de este nuevo material, una forma de carbono puro.
Un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), liderado por el español Tomás Palacios, está fabricando alguno de los primeros aparatos y circuitos electrónicos basados en grafeno, descubierto en 2004 por los científicos Andre Geim y Kostya Novoselov de la Universidad de Manchester.
Con propiedades entre semiconductor y metal, este nuevo material de una sola capa atómica de espesor revolucionará las telecomunicaciones y la informática al permitir la fabricación de microprocesadores, sensores y sistemas de comunicación mucho más veloces que los actuales. "Uno de los paradigmas de la electrónica es incrementar la frecuencia de las señales eléctricas, para fabricar ordenadores cada vez más rápidos o móviles capaces de transmitir datos a mayor velocidad. "Si con los chips de silicio podríamos llegar como máximo a los 100 GHz de velocidad, usando transistores de grafeno se alcanzaría el terahercio (1 THz). Es decir, 10 veces más", dice este madrileño de 30 años, profesor del MIT.El prototipo de "transistor de grafeno" fue presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Física en marzo. También se publicará en la Electron Device Letters, la revista más prestigiosa de aparatos eléctronicos de Estados Unidos, en su edición de mayo. Si todo va bien, en dos años saldrán versiones comerciales de estos chips avanzados al mercado.
El equipo de Palacios no sólo ha fabricado transistores diez veces más rápidos que los de silicio. También aprovecha las propiedades del grafeno para desarrollar aparatos electrónicos que no se podrían fabricar con ningún otro material. Por ejemplo, un multiplicador de frecuencia que "mejorará las comunicaciones inalámbricas y la electrónica de silicio actual, duplicando la capacidad de transmisión de cada chip al que se le añada el multiplicador".
Palacios es un ingeniero de telecomunicaciones. Con 19 años ya investigaba sobre semiconductores compuestos, como el nitruro de galio, en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Al año de acabar la carrera, se trasladó a la de California para ampliar estudios. Terminado el doctorado, consiguió plaza de profesor en el departamento de ingeniería electrónica y ciencias de la computación del MIT. Además, empezó a dirigir un equipo de 12 personas en los laboratorios de tecnología de microsistemas del mismo centro tecnológico. Allí han conseguido fabricar los transistores de grafeno capaces de transmitir datos a gran velocidad. También desarrollan un sensor basado en este material que, con sólo apuntar a un alimento, determinará si es fresco.
El grafeno es carbono en estado puro. Muchos investigadores lo han estudiado de manera teórica durante más de 50 años. Nadie creía que se podían fabricar dispositivos con este material hasta que, en 2004, científicos de la universidad de Manchester (Gran Bretaña) descubrieron cómo obtener grafeno del grafito, el material de la mina del lápiz. "Si pegas y despegas múltiples veces un trozo de celo impregnado con fragmentos de grafito de la mina, acabas obteniendo grafeno: una única capa de átomos de carbono", precisa Palacios.
El procedimiento era muy rudimentario, pero abrió la puerta para que muchos científicos empezaran a trabajar con el material, cuyas propiedades son "asombrosas y únicas. A nivel mecánico, es el más resistente jamás descubierto. En un futuro, podría permitir la fabricación de cualquier estructura, como coches y aviones, más resistente y ligera. A nivel electrónico, es el de mayor movilidad, cien veces la del silicio, lo que permite acelerar los electrones hasta velocidades muy superiores a las posibles en cualquier otro semiconductor", asegura Palacios.
Graphene Industries, creada por los descubridores del grafeno, es la única compañía que lo vende. De momento. Varios grupos universitarios y empresas tratan de desarrollar una manera alternativa para obtenerlo, y que sea fácil de producir industrialmente, su principal escollo.
Jing Kong, colega de Palacios en el MIT, crea obleas enteras de grafeno sobre una superficie de níquel. "Este método es más útil desde el punto de vista comercial, sin embargo la movilidad del grafeno es menor que la que se obtiene pegando y despegando trozos de celo". El investigador, convencido de sus posibilidades, afirma: "Es un material increíble. No sólo revoluciona la electrónica, la informática y las comunicaciones, sino que está cambiando la manera en la que se estudia la física".
Mini acelerador de partículas
¿Le suena el acelerador de partículas del CERN? El complejo, que ocupa kilómetros cuadrados cerca de Ginebra (Suiza), sirve para explorar el mundo de lo infinitamente pequeño para buscar los elementos fundamentales de la materia. Los físicos están tratando de usar el grafeno para fabricar una especie de acelerador en miniatura. "En un fragmento de grafeno de un único centímetro cuadrado es posible realizar muchos de los experimentos que hasta ahora requerían laboratorios como el del CERN".
Si se convierte en realidad, los científicos podrían buscar el Bosón de Higgs, una partícula elemental hipotética, que aún no ha sido observada, y conocida como la partícula Dios, en un laboratorio que cabe en la yema del dedo.
Materiales que han cambiado el mundo
En la naturaleza, los materiales se pueden dividir en tres tipos según cómo conducen la electricidad: los conductores, los aislantes y los semiconductores.
El cobre fue, es y seguirá siendo un material estratégico, que se emplea desde la antiguedad. Es el metal no precioso (oro, plata) que mejor conduce la electricidad. El cable que permitió transmitir información de un punto a otro por primera vez estaba hecho de este duradero material que se puede reciclar casi ilimitadamente. También utilizan cobre los cables eléctricos, los componentes de numerosos equipos electrónicos y la mayoría de hilos telefónicos que dan acceso a Internet.
El primer transistor era de germanio, un semiconductor, y fue inventado por John Bardeen, Walter Houser Brattain y William Bradford Shockley en los laboratorios Bell, por lo que recibirían el Premio Nobel. Su desarrollo desembocó en numerosas aplicaciones en el campo de la electrónica, pero fue rápidamente sustituido por el silicio, otro semiconductor mucho más estable y fácil de fabricar. Actualmente, el germanio se emplea en la fabricación de fibra óptica o los equipos de visión nocturna, entre otras aplicaciones.
Hasta ahora, el mejor material para desarrollar los transistores de los chips es el silicio, el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre.
La región al sur de San Francisco, donde se concentran muchas empresas de informática y electrónica, se conoce como Silicon Valley (Valle del Silicio). Sin embargo, este material, que se obtiene de la arena, no sirve para fabricar emisores de luz como el láser, los LEDs o las señales de tráfico, de ahí que se desarrollaran los semiconductores compuestos, como el arseniuro de galio y el nitruro de galio. Los móviles, por ejemplo, combinan varios chips de silicio, arseniuro de galio y nitruro de galio, entre otros componentes.

TOMÁS PALACIOS: web.mit.edu/tpalacios


Noticia enviada por Jose Ruiz Valcarcel

Malditos internautas

domingo, 3 de mayo de 2009

Y el juez resultó ser parte implicada. El magistrado sueco que condenó a los creadores de The Pirate Bay, el conocido portal de torrents, es miembro de una asociación por la protección de los derechos de autor. El juicio podría repetirse, eso mismo solicitó la defensa de los condenados hace una semana. "Estas actividades no constituyen un conflicto de intereses", se escuda el juez. Para él, emitir la sentencia no fue un conflicto, fue un placer.
30-04-2009 - Mientras el tribunal de apelaciones se lo piensa, la popularidad de;The Pirate Bay y el ritmo de las descargas crecen (no hay mal que por bien no venga, dicen), y una tiene la crédula esperanza de que en España no se tome nota. Pero la crédula esperanza es puro espejismo. Con la Sociedad General de Autores y Editores(SGAE) presente, cuesta pensar que aquí no se inicien procesos similares. La SGAE tiene para todos. El presidente del consejo de dirección de la SGAE, Teddy Bautista defendió el pasado lunes en Barcelona que las teleoperadoras paguen una;"tarifa inteligente" para sufragar las pérdidas de derechos de autor derivadas de lo que ellos llaman piratería. Según él, el hecho de que las compañías telefónicas colaboren en los pagos de los derechos de los creadores (unos más que otros) es "una obligación cívica" que se está llevando a cabo en otros países. "¿Por qué aquí no?", se preguntó. "¿Por qué aquí sí?", me pregunto yo.

No se trata de defender a las teleoperadoras, porque ellas se defienden muy bien solas y algunas son capaces de desesperar al internauta más cauto con conexiones a la red que no son tan rápidas como lo contratado. Pero con tanta estrategia criminalizadora, navegar por la red y clicar sobre la opción descargar puede hacer sentir culpable a cualquiera.

De nuevo en Suecia (sí, el país paradigma del porvenir de la antipiratería) el proveedor Tele2 ha anunciado que quiere eliminar las direcciones IP que puedan servir para identificar a sus clientes. Esta actitud conocida hoy da un respiro a los derechos de los internautas y complicará la aplicación de una ley contra las descargas.

En España falta por ver si las teleoperadoras harán caso Teddy o si decidirán mirarse en el espejo de sus compañeros nórdicos.

Opinión de Carmen Fernández en ADN

Noticia enviada por: Jose Ruiz Valcarcel

¿Gratis total? Por supuesto que sí

Se recrudece en los últimos tiempos la polémica sobre el uso de los contenidos en Internet, y se insiste en que el problema reside en que la Red ha acostumbrado a muchos, a demasiados, al “gratis total” con la cultura y la información, lo que resulta injusto para quienes se trabajan los contenidos e insostenible, porque no podremos disfrutar de cultura e información si la gente no paga por ellas. Y sobre la inconveniencia del “gratis total” han escrito recientemente dos autores con los que tan a menudo estoy de acuerdo: Arcadi Espada y Fernando Savater.
29-04-2009 - Convendría recordar que Internet que no ha hecho más que acelerar un proceso que viene de antiguo. Hace más o menos un siglo desde que comenzó a implantarse el “gratis total” respecto a la información y a la música con la aparición de la radio. Y hace más o menos medio siglo desde que la televisión nos terminó de acostumbrar al “gratis total” en esos campos y extendió la fórmula al terreno audiovisual.

El caso es que esas dos innovaciones tecnológicas permitieron la generalización de la apuesta por el “gratis total” que venían defendiendo los progresistas, de derechas y de izquierdas, desde hacía ya mucho tiempo, desde que comenzaron a proponer la necesidad de establecer una red de bibliotecas que hiciera posible que todos los ciudadanos tuvieran acceso a la cultura y a la información –entonces a los libros y a los periódicos– “gratis total”.

Y el acceso al “gratis total” ha sido uno de los dos factores determinantes –el otro, el incremento de la escolarización– que han hecho posible la importante elevación del nivel cultural de la población que se ha producido en el último siglo. Pese a lo mucho que nos llamen la atención las carencias educativas de hoy, no hay más que pensar en el nivel cultural imperante en los pueblos españoles antes de la llegada de la radio y de la televisión para darnos cuenta del alcance de la transformación producida.


Ahora, la aparición de otra tecnología de la comunicación, de Internet, permite que la aspiración de los antiguos progresistas a generalizar el acceso de las gentes a la cultura y a la información “gratis total” alcance una nueva dimensión. En efecto, Internet hace posible que accedamos a la información, a la música, al cine y a los libros de forma mucho más cómoda y eficiente. Así que sí, que Internet nos permite cumplir el sueño de extender el acceso de la población a la cultura y a la información “gratis total”.

Por supuesto que, hoy como ayer, defender el “gratis total” no debería significar negar el derecho de los autores de la cultura y la información a que su trabajo sea remunerado –cuando ese trabajo resulte de interés para otras gentes–. El problema, por lo tanto, no es que Internet nos haya acostumbrado al “gratis total”, sino que la industria cultural y los creadores no han sabido adaptar su negocio a la nueva tecnología. Es decir, no han sido capaces, como lo fueron con la radio y la televisión, de dar con la fórmula que les permita obtener beneficios del nuevo paso en la difusión de la cultura que ha supuesto Internet.

La industria cultural ha sido rehén de sus viejas fórmulas comerciales. El desesperado intento por mantener sus tradicionales redes de distribución la ha convertido en anacrónica en los tiempos digitales. Han pretendido comercializar sus productos por Internet a un precio de escándalo, esto es, al mismo o parecido precio al que los vendían en las tiendas de discos, los videoclubs o las librerías. Cobrar un euro por una canción, como cobra todavía iTunes, es un robo, como lo es cobrar lo que cobran por un libro que no necesita imprimirse ni distribuirse, o sea, un libro que no debería costar más allá del 30% de lo que cuesta en una librería. Si la industria cultural hubiera puesto en el mercado electrónico sus productos un 70% más baratos que en el mercado tradicional (lo que era y es perfectamente posible, y sin que disminuya el porcentaje de los autores), la situación sería hoy bien distinta… y serían mayores los ingresos de los creadores por sus derechos de autor (porque es obvio que a esos precios se vendería más). Claro que se estaría acelerando un proceso: el de la progresiva desaparición de las tiendas de discos, los videoclubs y las librerías. Pero sólo acelerando, porque ese proceso, por mucho que nos pese, va a resultar imparable (creo que sólo falta el perfeccionamiento de los lectores electrónicos para dar la puntilla a las ya maltrechas librerías).

Ahora bien, Internet no sólo permite comercializar los productos de la cultura a un precio sensiblemente inferior, sino que abre nuevas y mejores posibilidades para continuar ampliando el “gratis total”. Y también en este terreno el fracaso de la industria cultural ha sido de época. Por ejemplo: han tenido que pasar veinte años para que las empresas discográficas se adaptaran a la nueva realidad, para que aceptaran una propuesta de negocio como la que les han hecho unos jóvenes suecos con Spotify: la música “gratis total” a cambio de mensajes publicitarios o de 10 euros mensuales para quienes puedan pagársela limpia de interferencias. Un modelo que, además, acabará con buena parte de las descargas de música, porque resulta mucho más cómodo escucharla en Spotify que andar bajándose los archivos.

De todas formas, se comprende la intranquilidad de algunos al ver como “todo lo sólido se desvanece en el aire”, y el intento de evitar la corriente que está arrasando con las tiendas de discos y que arrasará con la mayoría de las librerías. Se comprende que haya quienes piensan que “el cine, en el cine”. Pero la realidad se impone: “El número de cines con que cuenta España a fecha de enero de 2009 es de un total de 563, menos de la mitad que los censados en 2003” (Cadena Ser el domingo). Y cualquiera que vea una película en alta definición en una de las modernas pantallas de televisión de 40 ó 50 pulgadas puede asegurar que el número de cines continuará disminuyendo. Por lo tanto, la forma de comercializar el cine tendrá que cambiar notablemente.

La industria cultural en su conjunto se verá obligada a transformar radicalmente su modelo de negocio, pero no cabe duda de que habrá negocio. Y lo habrá pese a que el “gratis total” continuará extendiéndose casi hasta el punto que imaginaron los viejos constructores de utopías progresistas. De hecho, lo que está faltando es que la industria cultural y los más cultos, los creadores, abandonen el muro de las lamentaciones, le echen un poco de imaginación y encuentren la manera de adaptarse a la nueva realidad. Y la encontrarán, porque a la fuerza ahorcan, y porque ya hay quien está viendo la crisis, el paso del antiguo modelo al nuevo, no como una amenaza, sino como una oportunidad.

Tribuna de Jorge Marsá en la Opinión de Lanzarote

Noticia enviada por: Jose Ruiz Valcarcel

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